martes, 10 de febrero de 2015

El Capo de Diosdado y sus amenazas....

Mientras el Presidente del Poder Legislativo, Diosdado Cabello dirigía actos administrativos usurpando funciones del Poder Ejecutivo, Nicolás Maduro amenazaba impúdicamente al pueblo: “ganaremos las parlamentarias por las buenas o por las malas”. Dos pruebas inequívocas y vehementes de que el poder dictatorial totalitarista fascista está desbocado. Existe una indiferenciación absoluta de los órganos del Poder Público que lejos de reflejar la división de poderes indispensable para que exista el Estado de Derecho, denota que las cuatro ramas de los poderes del Estado constituyen una unidad monolítica. El Estado tiene una sola cabeza y por lo tanto, en Venezuela hay dictadura.

En realidad la situación es mucho peor. No se trata solamente del colapso del Estado de Derecho –lo cual sucedió por lo menos desde 2001 cuando el Poder Judicial dio señas de ser obediente al Ejecutivo con sentencias descabelladas que aplastaron a la oposición- sino del colapso del Estado: ya las que alguna vez fueron instituciones dejaron de serlo, el Estado no ejerce sus funciones de normar y regular las actividades sociales, de proveer la infraestructura necesaria para el funcionamiento de la sociedad y garantizar la paz y derechos fundamentales como a la vida, la salud y la educación, entre otros. El derrumbamiento del Estado es tan grave que un ministerio como el de Defensa pretende derogar la Constitución, los tratados y el Derecho Internacional Penal con una simple resolución que permite a los efectivos militares disparar con arma de fuego contra manifestaciones de protesta, es decir, que establece la pena de muerte sumaria en contravención flagrante del mandato constitucional.

La amenaza de Nicolás de ganar “por las buenas o por las malas”, es la confesión de que tiene total control, al menos, sobre el Poder Electoral, si es que “por las malas” sólo significa “con fraude”. Pero la anterior parece ser una interpretación generosa, ya que con la Resolución 8610 el Ministerio para la Defensa parece estar advirtiendo que garantizará la victoria “por las malas”.

Aun cuando las razones que sustentan la amenaza son obvias ya que con ella el Poder Ejecutivo se jacta de que el Electoral no es más que una oficina controlada por este, cuya única función es montar elecciones para simular democracia y hacer fraude para perpetuar la dictadura, y en consecuencia sería inoficiosa, la oposición debe exigir enérgicamente una explicación al régimen acerca del significado de las palabras de Nicolás. También debe conminar al CNE para que se pronuncie y fije su posición ante semejante desafuero; es su deber legal.

Lo primero que habría que preguntarse es qué sentido tiene hacer elecciones si ya el dictador ha garantizado que a todo evento su partido las ganará, incluso usando violencia para lograrlo. También cuál es el significado exacto de “por las malas”. ¿Acaso nos están diciendo que debemos aceptar el fraude que con toda probabilidad perpetrarán so pena de ser exterminados a punta de fusil si protestamos?

En una sociedad sumida en total anomia, en la que el pueblo ha sido degradado hasta el punto de que ya ni siquiera es masa, sino reses (cosas) que son marcadas con números escritos en la piel en interminables colas para poder comprar la escasa comida; en la que las calles están bajo el imperio del hampa patrocinada por el propio “Estado”, y un policía mata a otro para robarlo; en la que un organismo de seguridad se bate a tiros con un grupo armado irregular creado y mantenido por el propio gobierno; en el que el Poder Público es una guarida de malhechores y narcotraficantes; en la que los enfermos mueren por falta de medicinas; en la que los recién nacidos son puestos en cajas de cartón ataviados con bolsas de basura a modo de pañales; en fin, en una sociedad en la que no se consigue ni papel tualé para satisfacer la higiene más básica; cualquier cosa puede pasar.

De manera que la abyecta amenaza del ilegítimo Nicolás debe ser tomada muy en serio por las fuerzas de la resistencia, especialmente en un año en el que se prevé una conmoción social de magnitud inédita en el país, en la cual el régimen ha advertido mediante señales claras que utilizará violencia letal, la cual sin duda será acompañada de una terrible represión con el objeto de arrasar con la oposición, en una apuesta desesperada para permanecer en el poder y terminar de instaurar el comunismo.

Esto es, si es que este plan no es abortado por una FAN que en vez de defender a una élite gobernante abominablemente corrupta, asuma la protección de ese pueblo al cual se le debe de acuerdo con la Constitución y las leyes, evitando así muerte y destrucción en gran escala. Los jovenes estudiantes son quienes se atreven a dar la para por el pais... Pedire a Dios para que les proteja durante esta gran cruzada que han decidido emprender por el bien del PAIS....

lunes, 26 de enero de 2015

Visita a Leopoldo Lopez fue Negada

Llegaron hasta la puerta de la cárcel militar de Ramo Verde, pero no les permitieron el ingreso.
Los expresidentes Andrés Pastrana (Colombia) y Sebastián Piñera (Chile) no pudieron ver al dirigente de Voluntad Popular (VP), Leopoldo López, retenido desde febrero del año pasado. La visita al político no fue autorizada.
La negativa les extrañó, dicen, pues aseguran que la visita a los presos es un beneficio común en los regímenes democráticos.

“No hemos venido a Venezuela a apoyar ningún golpe estado. Tampoco estamos respaldados por dinero sucio. Venimos a Venezuela, invitados por demócratas de este país. Quiero pedirle al presidente -Nicolás- Maduro que permita la libertad de Leopoldo López, él puede discrepar de sus ideas, pero no tiene derecho a silenciarlo”, expresó Piñera.

No solicitaron un permiso especial, aclararon los exmandatarios, porque el domingo es un día habitual de visita en Ramo Verde. "Esta decisión de no permitirnos entrar nos llama la atención. Qué puede esperar una madre venezolana que tiene un hijo preso si este es el trato que reciben unos expresidentes”, indicó Pastrana.
Piñera, aseguró que todos los presos en países democráticos tienen derecho a ser visitados y ese derecho está siendo violentado en Venezuela. “Yo espero que esta situación cambie”.

Permiso negado
De acuerdo a un comunicado difundido por el equipo de prensa de López, el propio Piñera habría pedido a la Embajada chilena en Caracas que se comunicara con Miraflores para plantear la restricción.  Pero, según la versión  divulgada, fue ratificada la negativa. 

“Hoy más que nunca el mundo está pendiente de lo que aquí sucede y nosotros vamos a estar muy atentos de lo que esté pasando en Venezuela”, manifestó Pastrana. 

Hechos como éste nos demuestra que Venezuela no está sola y a pesar de que solo sean tres los ex presidentes que en esta ocasión quisieron ver y palpar de primera mano lo que ocurre en el pais a diario, ellos seran los porta voces al mundo de lo que aquí pasa en realidad. No hay estado de derecho y por tal razón los Venezolanos no tenemos derecho a nada según este regimen...

sábado, 24 de enero de 2015

Lo que le faltaba a Maduro


El flamante diputado de Unidad Demócrata, (UD), Wilson Santamaría protagonizó un polémico y particular momento cuando el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro llegó a la plaza Murillo para participar de los actos de posesión del Evo Morales. 

El representante opositor intentó acercarse al mandatario venezolano para exigirle el pago de la deuda que tiene el país caribeño con la Empresa Pública Nacional Textil (Enatex).

El pasado 9 de enero pasado la ministra de Desarrollo Productivo, Teresa Morales, dijo que el Gobierno dejó de confiar en el mercado de Venezuela debido a una deuda de 16 millones de dólares por las exportaciones de prendas de Enatex. Según la autoridad esta deuda generó problemas de liquidez a la empresa.

“Estamos pidiendo al presidente que viene tan rara vez a Bolivia venga a cancelar su deuda con Enatex. Venezuela es el país que más del debe a la empresa y mire cómo está la empresa y los trabajadores. Estamos del lado de los productores y no del lado de quien hace politiquería y discurso”, dijo el diputado representante de La Paz.

“Nicolás Maduro pague su deuda millonaria con Enatex Bolivia” decía el letrero que exhibía el parlamentario antes de acercarse al mandatario. No obstante, personal de seguridad impidió que Santamaría se acercara  y le rompieron el cartel. Que desgracia tan grande cuandose habia visto que un pueblo tan noble como el de Bolivia le exigiera al de Venezuela la cancelación de su deuda

Maduro: Informa a los venezolanos de su plan...

Escuchar al Presidente de la República con motivo de su mensaje ante la Asamblea Nacional, mediante el cual según el artículo 237 de la Constitución Nacional debería dar cuenta de los aspectos políticos, económicos, sociales y administrativos de su gestión durante el año anterior, causa asombro –por no decir cualquier otro calificativo–. Un discurso que no innovó en forma alguna en su tónica, pues en términos generales fue más de lo mismo. Aunque es de destacar que durante el mismo nunca tocó el aspecto esencial del mensaje: “entregar cuentas”, no hubo un balance en lo social que dilucidara las dudas en temas claves en Venezuela como lo son: la seguridad personal, la situación carcelaria, y unas palabras de condolencias por las más de 24 mil muertes violentas que hubo en el país durante el año 2014.

Tampoco se refirió a dos temas centrales que contribuyen al estado ineficiente del actual gobierno: La corrupción y la impunidad, ni siquiera hizo referencia a que con esa excusa tuvo una ley habilitante que usó para todo, menos para combatir esos males. Su discurso fue un despropósito de palabrerías que no dijeron nada, y peor aún no generó confianza, dejando una serie de interrogantes abiertas: ¿Por qué Venezuela entró en recesión, cuando en 2014 el promedio anual del barril de petróleo fue de $90? ¿Qué justifica los controles de precios si la inflación cerró en 64%? ¿Dónde están los alimentos que producen las empresas expropiadas por el Estado? ¿Ha crecido el empleo?

“Nuevo sistema cambiario”
Desde su implementación en el 2003 el control de cambio llegó con la excusa de que era para “proteger” la economía venezolana, a casi 12 años de su aplicación sólo hay una realidad: es un arma de control político usada a discreción por el gobierno nacional, ha sido una fuente de corrupción y despilfarro de los recursos de la República con la mayor impunidad posible. Recordando que fue el propio ex ministro Jorge Giordani quien denunció la existencia de empresas de maletines que se llevaron más de 20 mil millones de dólares (casi la cantidad pírrica que hoy tiene Venezuela en reservas internacionales), denuncia de la cual a esta fecha nadie sabe qué pasó con los responsables.

En su discurso el Jefe del Estado anunció en forma titubeante la implementación de tres tipos de cambio, destacando obviamente que nunca habla de la devaluación que sufre la moneda con la aplicación de estas medidas, y además que contradiciendo a todos los especialistas respetables en la materia dejó el valor de Bs 6,30 por dólar para los sectores de alimentación y salud a los que discrecionalmente el CENCOEX les seguirá asignando las divisas. ¿Se habrán acabado las empresas de maletín? ¿Cuáles son las empresas que gozan de ese tipo de cambio?

“Medidas económicas para salir de la crisis”
¿Cómo puede un gobierno que dice no reconocer la crisis que tiene en frente tomar las medidas apropiadas para resolverla? Difícilmente se puede dar una única respuesta a esta pregunta, lo cierto es que la ideología política se antepone a la realidad y a los requerimientos de una economía sana. Venezuela hoy sufre las consecuencias de la implementación de una serie de políticas económicas ineficientes y a todas luces erradas. El mayor responsable del estado en que se encuentra el país es el actual gobierno, que durante estos 15 años de gestión ha hecho un desastre con los recursos de la República, dilapidando los mayores ingresos petroleros en la historia del país y violando descaradamente el espíritu, propósito y razón del artículo 299 de la Constitución Nacional que establece los principios que deben regir el régimen socioeconómico de la República Bolivariana de Venezuela entre ellos: la democracia, la eficiencia, la libre competencia y la productividad; así como la obligación de que el Estado, conjuntamente con la iniciativa privada, promuevan el desarrollo armónico de la economía nacional.

Para colmo de males, un jefe de Estado que está muy lejos de llegar a ser un estadista y que se encuentra dentro de un grupúsculo de aprovechados que con la máscara del sesgo ideológico, encubren el germen más dañino del país: “la corrupción”; dice en medio de su locuaz discurso las dos palabras que más confianza generarán a la hora de anunciar medidas económicas para salir de la crisis del país: “DIOS PROVEERA”.

jueves, 23 de octubre de 2014

Maduro sigue cayendo




Según un sondeo de la encuestadora Datanálisis realizado entre el 25 de septiembre y el 7 de octubre, “la aprobación a la gestión del presidente de Maduro cayó 5,2 puntos porcentuales a un mínimo de un 30,2 por ciento”.


 La peor experimentada por un presidente de la República desde la crisis política de los años 2002-2004, cuando el entonces presidente Chávez, bajó del 80 por ciento de aprobación, a casi los mismos números que hoy tiene Maduro. El ciclo alcista de los precios del crudo que se extendió del 2004 al 2008 hasta un límite no experimentado antes de 128 dólares el barril, vino en rescate del afortunado teniente coronel, quien los aprovechó para establecer una audaz política clientelar que le permitió morir en “olor de popularidad” el 5 de marzo del 2013, cuando un cáncer dio cuenta de su vida.

Pero ya no hay ciclo alcista, sino una caída indetenible de los precios que ya los reportan a 70 dólares el barril (con una expectativa razonable de que bajen hasta los 40) y Maduro se ha desplomado, no del 80 por ciento de aprobación, sino del 44, que fueron “los mejores” números que alguna vez llegó a tener.
Por otra parte, una feroz crisis de desabastecimiento en alimentos y medicinas, una inflación (la más alta del mundo) que a finales del año rozará el 100 por ciento, e índices de criminalidad que cobran 25 mil víctimas anuales, nos revelan un país literalmente en bancarrota, clamando por un relevo que permita superar “el hundimiento” .

¿Cuál sería en tamaña emergencia la única SALIDA que prevén los analistas para que Maduro escape al desastre y le suministre al país una leve esperanza de recuperación? Pues cambiar el modelo socialista que heredó de Chávez y que subyace bajo el crujir de todos los índices económicos.

Sin embargo, no aparece que esté en los planes del sucesor, quien prefiere hundirse con el barco, antes que repararlo... Este es el resultado total de la encuesta:


La firma Datanálisis revela que la valoración del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, alcanzó su nivel más bajo con una desaprobación de 67,5%, mientras que el chavismo pierde adeptos, con 28,9% de personas que se autodeclaran partidarios suyos, contra 38% a favor de la oposición. Realizada entre el 27 de septiembre y el 7 de octubre entre 1.300 personas, la encuesta muestra que el 67,5% de los consultados valoró de forma negativa la gestión de Maduro, heredero político del fallecido expresidente Hugo Chávez (1999-2013) y que asumió el poder tras ganar las elecciones en abril de 2013.


Los que aprobaron la gestión de Maduro, quien según Datanálisis tuvo su mayor valoración positiva al asumir la presidencia con 55,2%, representaron en esta oportunidad el 30,2%. Sobre las simpatías partidistas, el estudio muestra que el oficialismo pierde adeptos, ya que 28,9% se autodeclaró chavista, uno de los niveles más bajos en la década.

En contraste, la oposición alcanzó el mayor número de adeptos en 10 años al sumar 38%, mientras que el 28,9% se declara sin simpatía partidista. Sobre la situación del país, Datanálisis señala que el 81,6% de los encuestados la consideró de regular a muy mala contra 18,2% de regular a muy buena.

Entre los políticos de oposición, Henrique Capriles, gobernador del estado de Miranda, tuvo una evaluación negativa de 46,4% y una positiva de 42,1%. Leopoldo López, líder del partido Voluntad Popular encarcelado desde febrero acusado de incitar a la violencia en manifestaciones antigubernamentales, tuvo una evaluación positiva de 45,6% contra una negativa de 40,0%.

Según la comparación histórica de la firma Datanálisis, que abarca poco más de una década, ésta es por lejos la peor valoración que ha tenido el chavismo, en el poder desde 1999.

Venezuela atraviesa una complicada situación económica marcada por una inflación superior a 60% anual, una aguda escasez de productos básicos y sequía de divisas, lo que desató de febrero a mayo pasados cruentas protestas antigubernamentales que dejaron 43 muertos.

martes, 16 de septiembre de 2014

Apoyemos a los Estudiantes



En orden de culpables, frente a un hipotético juicio histórico, el autor material y principal responsable de la ruina venezolana en el amanecer del siglo XXI es el sátrapa Hugo Chávez; en segundo lugar está el malandraje que lo acompañó en su proeza destructiva, con su amado heredero Nicolás Maduro a la cabeza; y por último, como cómplices indiscutibles, está esa generación de políticos venezolanos que nacieron entre la década de los 40 y los 50 especialmente estos últimos como contemporáneos al militar golpista que por incapacidad, ineptitud y conformismo no supo enfrentar con el rigor urgido los males que se avecinaban (su maestro fue Rafael Caldera).


Como buenos timoratos que son claro, ellos frente al espejo se sienten dioses del Olimpo siempre fueron de la estúpida idea de que en política “las cosas caen por su propio peso”; argumento que a todas luces es incierto, falacia que hoy pagamos muy caro. Se equivocaron y su errático juicio, pero sobre todo su carencia de liderazgo, llevó al país a la deriva en la que nos encontramos. Sin explicación alguna, después de fracaso tras fracaso político, se convirtieron en los “líderes” de la MUD, son los paladines de su naufragio.

LA GENERACIÓN DERROTADA
Esa generación cómplice del ascenso de Chávez, fue derrotada, barrida y convertida en polvo cósmico por el asesino barinés. A muchos no les quedó otro remedio que dedicarse a la pobretología (rama del espiritismo sociológico que se propone hacer de la pobreza un laberinto sin salida), a la docencia (¿qué enseñarán?), a la asesoría electorera (nunca ganaron una elección pero ellos sí saben de procesos electorales) y, los menos, a la actuación (fruncen el ceño, fijan la mirada en el vacío y cavilan desde sus artículos de opinión sobre la sexualidad de las piedras). Más que políticos o analistas son pontífices.

No detuvieron el ascenso de Chávez, no lograron vencer al sátrapa en ninguna contienda política, son la generación derrotada, mas sin embargo, su obstinado endiosamiento los lleva a creer que tienen una solución “objetiva” para salir de la escandalosa crisis que nos aqueja y que en cierta medida ellos mismos causaron por su ineptitud. No tienen idea de lo que dicen, ni la tendrán. Son los derrotados de la historia y lo seguirán siendo. Fueron ellos quienes hundieron el barco democrático en Venezuela dándole el timón a Chávez.
Por su pésimo consejo e ineficiente acción política el chavismo se consolidó en el poder.Si quieres que las cosas sigan igual: síguelos. Si deseas una salida histórica para la ruina: mándalos para el carajo.
Tú sabrás…

EL PEÑERO ENCALLADO DE LA MUD
No oculto mi afecto por muchos de esos paladines de la deriva venezolana. Me emborracho con ellos, antagonizo, debato pendejadas, canto, declamo poesía, pero hasta ahí. Cuando se trata de hacer política o intercambiar ideas, de movilizar a la sociedad y a su juventud, de reivindicar derechos y de luchar por transformar a Venezuela, de erradicar este festín de muerte y corrupción que nos ha traído el chavismo, ni los escucho ni los sigo, son una calamidad. Como generación, me resultan una curiosidad humana por su insensibilidad, desapego y liviandad. Nada les importa, sólo mirarse frente al espejo y solaparse entre ellos mismos.

En estos días, cuando en un errático pronunciamiento público otro más, un miembro de la generación perdida señalaba a otro de la misma generación como nuevo capitán del peñero encallado y destartalado de la MUD y los vi celebrar, aplaudir, encomiarse y felicitarse entre sí, ni me molesté ni me ofendí ni me indigné como mucha gente lo hizo, sentí compasión, muchísima compasión por ellos (y por Venezuela). Son como borrachitos de playa que, en su ebriedad, juegan frenéticamente a ser los insignes pero temibles piratas del peñero encallado y destartalado de la MUD, que para su despecho se hunde en plena orilla de la nación.

No son chistosos ni siquiera patéticos, son trágicos. Se levantan sobre la proa de la embarcación destartalada y hundida, alzan su brazo izquierdo muy alto apuntando al firmamento, inflan su pecho para arrostrar el horizonte, gritan, levantan consignas memorables, fingen batallas inauditas, sin que el encallado peñero se mueva un ápice. Ahí permanecen estériles, fantasiosos, inamovibles en la orilla de su propia nadería. Pese al trágico espectáculo nosotros tenemos que seguir.
Nuestro destino es la libertad.

 


LOS ESTUDIANTES
Los únicos que fueron capaces de derrotar a Chávez en todos los escenarios (político, electoral, social, cultural, etc.), los que probablemente llevaron a la tumba al sátrapa embalsamado, fueron los estudiantes.

Para ellos la política es un hecho humano, causado por hombres y mujeres, no por molinos de viento ni por generación espontánea. La sueñan, la participan, la debaten y la luchan para transformarla y enaltecerla. Hacen política día a día no frente al espejo ni en mesas de diálogo, sino en las calles. A ellos son los que debemos escuchar y seguir, ellos sí han sabido colocar al chavismo contra las cuerdas, clavarle un rodillazo en los testículos, doblegarlo y derrotarlo.

A diferencia de los paladines del naufragio quienes jamás dieron crédito al sátrapa y siempre fueron de la errada opinión de que caería por su propio peso, “sólo hay que darle tiempo para que se derrumbe” y que en la actualidad dicen lo mismo sobre Maduro: “caerá sólo, la crisis lo derribará”, los estudiantes han decidido enfrentar en todos los escenarios a la dictadura para liberarse. Sólo ellos saben cómo hacerlo y podrán lograrlo, ojalá no escuchen ni sigan a los perennes derrotados. Sería fatal.

No se les ve montándose sobre peñeros destartalados, no tienen tiempo. La cruda realidad les atañe. Harán pronto un nuevo y definitivo esfuerzo. Nuestro futuro depende de su éxito. Apoyémoslos, podría ser el evento final. ¿Qué harás tu?

miércoles, 10 de septiembre de 2014

La economía Venezolana está destruida!!!

La economía de Venezuela está destruida. Lograrlo no era tarea fácil. Pero los bolivarianos lo hicieron. Frente a la evidencia, los “progresistas” de siempre probablemente responderán: “quizás, pero mucha gente está mejor, particularmente los pobres”. Mentira, rotunda. No es así. Para nada, como veremos.

Las cifras oficiales venezolanas (siempre in poco más optimistas que la realidad) cuentan la verdad. Son las del “Instituto Nacional de Estadística” (INE). El 30% de los venezolanos vive hoy en la pobreza extrema. Esto quiere decir que simplemente no tiene siquiera los recursos para comprar los alimentos que integran la “canasta básica”. O sufren hambre o están groseramente desnutridos.

En cinco Estados, nada menos que la mitad de su población está sumida en la pobreza extrema. Hablamos de: Amazonas, Apure, Monagas, Portuguesa y Sucre. Esa mitad es la que no puede adquirir los alimentos de la canasta básica.

Además, en otros seis Estados: Anzoátegui, Carabobo, Aragua, Falcón, Mérida y Monagas, la pobreza extrema se duplicó en el último año. Una caída vertiginosa respecto de la cual el gobierno venezolano no ha podido (o sabido) hacer nada. Absolutamente nada.

En estos últimos Estados, la línea de pobreza deja fuera de la posibilidad de superar el hambre al 40% de la población local. De horror. Pero de esto no se habla. Nunca. Como si los venezolanos sumergidos no tuvieran derecho ni a ser tenidos en cuenta. Para que no se advierta la magnitud del descalabro social generado por la pasmosa ineptitud y la tremenda corrupción bolivarianas.

Maduro ni siquiera reconoce la existencia de los problemas. Desde que no reacciona sino con la misma receta que los generó. Con “más de lo mismo”. Mientras tanto, la inflación venezolana está rumbo al 70% anual. Una verdadera locura que testimonia, por sí misma, el tamaño y la profundidad del desastre en que el populismo dirigista y, reitero, la corrupción han llevado al país del Caribe. Desgraciadamente, la fiesta se acabó. Hay dos opciones: cambiar o caer en el abismo, como ha sucedido en Cuba.