Los venezolanos estámos atrapados en el laberinto del chavismo y la oposición busca salidas para que la transición sea posible. Como suele suceder con gobiernos despóticos como el de Nicolás Maduro, los opositores han de defenderse con cautela de las maniobras oficialistas para provocar la división y debilitarlos.
Se trata de una vieja estrategia de la que se valen los regímenes abusivos para sabotear cualquier esfuerzo común que pueda resquebrajar el muro de la represión. Realmente Maduro y su segundo hombre fuerte, Diosdado Cabello, emplean sus recursos en mantenerse en el poder a costa del bienestar de los venezolanos, que en estos momentos viven sumidos en la pobreza y el desaliento.
En medio de disensiones y tensiones internas, una vez más el bloque opositor que comprende la Mesa de Unidad Democrática (MUD) se dispone a explorar un resquicio que pueda propiciar el cambio. En esta ocasión, con la intervención del Vaticano, oficialismo y oposición tienen previsto reunirse el 11 de noviembre con la intención de iniciar un diálogo que, por otra parte, Maduro entorpece a todas horas con declaraciones amenazantes.
La MUD tiene como objetivos principales que se celebre el revocatorio contra el mandatario o elecciones a principios del año entrante, la libertad de todos los presos políticos, el regreso de los exiliados y que se solucione la grave crisis económica y alimentaria que padece el país. Sus portavoces aseguran que serán transparentes en este proceso y el propio alcalde opositor de El Hatillo, David Smolansky, ha señalado: “Llegaremos a Miraflores con votos y presión de calle”.
En efecto, la oposición pone el acento en la resistencia cívica, las manifestaciones pacíficas y la senda de las urnas para restaurar los valores democráticos que se han erosionado bajo la revolución bolivariana que se enquistó con el triunfo del desaparecido Hugo Chávez. Desde entonces los adversarios del chavismo han vagado en un desierto minado por la aplastante maquinaria oficialista, pero han cosechado logros como la mayoría en el parlamento y la fuerza moral de presos políticos como el líder de Voluntad Popular Leopoldo López, hoy un referente mundial que cuenta con la solidaridad de gobiernos extranjeros y organizaciones de derechos humanos.
Es lógico y previsible que en el seno de la MUD y entre las fuerzas opositoras haya recelo ante la posibilidad de un diálogo con un régimen tramposo, cuyo objetivo es atornillarse al poder y al enriquecimiento ilícito de aquí a la eternidad. Nadie debe llamarse a engaño con personajes como Maduro, Cabello o el alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, a cargo recientemente de dirigir las turbas de repudio que irrumpieron en el pleno de la Asamblea Nacional. El propio gobernante ha afirmado que no sale “ni con votos ni con balas”, y a pocos días del encuentro militariza la capital en una escalada represiva.
El único músculo que flexiona Maduro es el del terror, sacando a la calle a la policía política y bandas paramilitares. A su vez, en este momento de impasse la oposición temporalmente renuncia a marchar a Miraflores y apuesta por sentarse a la mesa con la intención de que no haya “condiciones” para dialogar. Es un pulso en el que, si es que se produce dicha reunión, se medirán las fuerzas de una oposición que lucha por el cambio y un gobierno que defiende el inmovilismo.
Es evidente que las fuerzas democráticas están en clara desventaja, pero no es menos cierto que el chavismo es víctima de su propio fracaso, incapaz de solucionar la grave situación que atraviesa el país. Hasta ahora su único fin es el de atrincherarse en el poder repitiendo que sus enemigos “no volverán” al palacio de gobierno. Una pírrica victoria para quienes condenan a la población al hambre y la desesperanza.
Es muy posible que los esfuerzos por dialogar no salgan adelante ni con la bendición del Papa, pero la oposición agotará también esa alternativa antes de volver a las calles para desafiar al despropósito chavista. Por lo pronto, Maduro conjura su proverbial ineptitud en un insólito programa radial marcando pasos de salsa. Tarde o temprano dará un traspié.
lunes, 7 de noviembre de 2016
lunes, 17 de octubre de 2016
El Presupuesto 2017
La Constitución en sus artículos 312 y 313 es sumamente clara al ordenar al gobierno concurrir a la Asamblea Nacional para presentar la Ley de Presupuesto. Existe en este cuerpo el mejor propósito para aprobar esa ley. Sin embargo, el gobierno optó por el peor de los caminos al forzar al TSJ para que, violando la Constitución, ese tribunal asuma las funciones legislativas.
Esto representa un hecho bochornoso en la vida republicana de Venezuela: un tribunal de justicia haciendo de legislador. Conviene mencionar que la Asamblea Nacional tiene previsto contemplar en el presupuesto de 2017 un conjunto de incitativas tales como el otorgamiento de fondos para financiar el bono de alimentación y medicinas, comenzar a discutir la pensión universal no contributiva para aquellos venezolanos que no gozan de pensión y un plan de obras para mejorar escuelas y hospitales. Todo ello fue negado por el gobierno.
Son varias las implicaciones que tiene la aprobación del presupuesto por parte del TSJ. En primer lugar, el presupuesto no es un decreto sino una ley y las leyes las aprueba el parlamento. Por tanto, ese acto seria declarado nulo de toda nulidad. En segundo lugar y como consecuencia de lo anterior, cualquier gasto o percepción de un impuesto o una contribución, basada en ese presupuesto ilegalmente aprobado, sería igualmente nulo y responsables penalmente quienes lo ejecute.
En tercer lugar, no se podrá realizar operaciones de crédito público ni en moneda nacional ni en moneda extranjera y quienes lo hicieren estarían incursos en un delito. Acá vale la pena citar el artículo 312 de la Constitución: “El Estado no reconocerá otras obligaciones que las contraídas por órganos legítimos del Poder Nacional, de acuerdo con la ley”. El órgano legítimo en materia presupuestaria es la Asamblea Nacional y la ley se refiere a la Constitución y a la Ley Orgánica de Administración Financiera del Sector Público, donde se definen las competencias del parlamento en materia presupuestaria.
Todo esto puede resultar en un agravamiento incensario de la crisis económica, en vista de las dificultades que puede tener el gobierno en materia de acceso al crédito público. Cuando la gente está en el poder se embriaga tanto que se olvida que todo poder es transitorio y que la justicia tarda, pero llega.
El ilegitimo de Nicolas Maduro y todo su combo pagaran lo que le han hecho al pais....
Fujimurismo Venezolano. Que Pasa Pueblo!!!
Llegamos a la dictadura, más que eso, a una verdadera tiranía, dirigida por lo peor de la vida venezolana. Jamás habíamos presenciado, ni estudiado con relación al pasado remoto, una situación tan deplorable como la actual. Nuestro llamado es a la activación del ciudadano común para una lucha intensa, peligrosa, pero definitiva. Se trata de alcanzar la libertad sobre la base del respeto a los principios y valores que dan sustento a la democracia. Todos unidos, civiles y militares, animados por la misma visión de las cosas y por la decisión de poner punto final a esta tragedia. Es la hora!!!!.
Expreso la mayor complacencia por la posición adoptada por el llamado Bloque Democrático.
De integración plural, tiene en su seno algunos de los más brillantes juristas venezolanos. Las declaraciones atribuidas al menos a dos de ellos, los doctores Alberto Arteaga y Román Duque Corredor, invitan a la acción con propósitos claramente definidos. El problema no es simplemente la violación del estado de Derecho sino su inexistencia y, por otro lado, la ausencia de políticas para incentivar la inversión privada en materia económica. Ambas cosas son indispensables para garantizar la seguridad de las personas y de los bienes y la creación de oportunidades de trabajo, estables y bien remunerados. Será imposible bajo este régimen probadamente fracasado, incompetente y escandalosamente corrompido.
Tengo fe absoluta en las reservas humanas y materiales de Venezuela. A pesar del éxodo masivo de estos años, la patria anda en cada uno de los compatriotas que están en el exterior. Aquí, en los sectores productivos y culturales hay planes, programas concretos, ideas y voluntad para hacerlos realidad en el menor tiempo posible. También la gente capaz de lograrlo. Pero, es indispensable el cambio de régimen. Bajo el actual caminamos diariamente hacia peor.
El Gobierno de Nicolás Maduro, con el visto bueno del apéndice presidencial -el Tribunal Supremo de Justicia- aprobó el presupuesto 2017 sin presentarlo ante la Asamblea Nacional, tal cual lo establecen los artículos 311 y 313 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Es decir, el presidente Maduro dispondrá de los recursos de la Nación sin pasar por el filtro contralor del Parlamento, lo que no es más que un “Madurazo” contra la Asamblea.
Esta acción de Nicolás, es una burla a la voluntad popular y pone al margen la Constitución y los estatutos democráticos que sustentan los organismos hemisféricos (OEA, Mercosur, Unasur, Celac) de los que Venezuela es signataria.
Las declaraciones del mandatario nacional acerca del presupuesto de la Nación, así como la afirmación de que no habrá elecciones porque no son prioridad para el país, suman evidencias claras de que el gobierno venezolano no se está apegando a los valores democráticos ni a los convenios internacionales.
Salvaguardando las distancias y las realidades, estamos hablando de una acción equivalente al Fujimorazo, como fue denominada la disolución del Congreso y la intervención del Poder Judicial por vía de la fuerza que hizo el “dictador” Alberto Fujimori en Perú.
En Venezuela, el Poder Público más legítimo que tiene el país es la Asamblea Nacional, porque es la que proviene de la más reciente elección donde votó el 80% de los venezolanos. Por eso, esta flagrante usurpación de Poderes tiene sus implicaciones y alcanzan dimensiones continentales. Desde el punto de vista internacional, Venezuela está en este momento ganándose su expulsión de Mercosur o al menos una sanción por las acciones del gobierno, también está el riesgo de que se profundice la aplicación de la Carta Democrática de la OEA y esto agravará el panorama económico y la ingobernabilidad en el país.
El neo-despotismo no parece tener ninguna justificación ni razón de ser cuando lo que produce es una inflación descontrolada y empobrecedora que ya sobrepasa el 500%, una contracción económica creciente que este año llega al 10% y un desempleo verdadero de cerca de 25%.
A estas alturas el gobierno debió haber informado cuales son los supuestos macroeconómicos para el año que viene, cuál es la inflación estimada. Difícilmente la tendrá cuando no ha publicado la de este año, primera vez en la historia que pasa eso y somos el único gobierno en el mundo que no informa al respecto.
Este es un régimen profundamente irresponsable, en el pasado han manejado alegremente los recursos y con esta decisión pregunto: ¿Quién llevará el control de los créditos adicionales? ¿Dónde estará publicado el presupuesto? ¿Quién ejercerá las funciones de control?
Ya no se trata de otra violación a la Constitución -como lo han venido haciendo a lo largo de todos estos años- sino de la derogatoria de nuestra Carta Magna, al pretender que la Sala Constitucional sustituya las funciones de la AN. Con esto, el caos fiscal del 2017 está garantizado porque no habrá certeza presupuestaria. Al saltarse las leyes y controles, generan incertidumbre y desorden en la finanza pública. Esto contribuye a la corrupción y a la hiperinflación.
Para terminar de entender la gravedad de que un gobernante se abrogue a si mismo el derecho de decidir unilateralmente que se va gastar, y proceder a hacerlo negándose a rendirle cuentas al país y su Parlamento, es importante precisar que “impuestos” no son solamente los que se recaudan mediante, el Impuesto Sobre las Renta, el IVA y otros tributos y tarifas, sino también los impuestos inflacionarios, que son los que más castigan al pueblo y que se generan al imprimir dinero sin respaldo de manera descontrolada, y sin la debida rendición de cuenta por parte ni del Ejecutivo ni del Banco Central.
Debemos tener claras las asignaturas pendientes con relación a la práctica política, al funcionamiento de los partidos y los fines de la democracia misma. Sin embargo, lo trascendente ahora es la unidad nacional. Puede ser diferenciada pero siempre dinámica, con el objetivo claro. A estos efectos la nación necesita despejar definitivamente las dudas e incertidumbres existentes con relación a sus fuerzas armadas. Se trata de un tema poco claro. El llamado es a la oficialidad creyente en la libertad y en el pluralismo democrático, enemiga de la tiranía y de la corrupción. Tienen la obligación, igual que los civiles, de ayudar a despejar esas dudas relativas a su integridad y consecuencia.
Expreso la mayor complacencia por la posición adoptada por el llamado Bloque Democrático.
De integración plural, tiene en su seno algunos de los más brillantes juristas venezolanos. Las declaraciones atribuidas al menos a dos de ellos, los doctores Alberto Arteaga y Román Duque Corredor, invitan a la acción con propósitos claramente definidos. El problema no es simplemente la violación del estado de Derecho sino su inexistencia y, por otro lado, la ausencia de políticas para incentivar la inversión privada en materia económica. Ambas cosas son indispensables para garantizar la seguridad de las personas y de los bienes y la creación de oportunidades de trabajo, estables y bien remunerados. Será imposible bajo este régimen probadamente fracasado, incompetente y escandalosamente corrompido.
Tengo fe absoluta en las reservas humanas y materiales de Venezuela. A pesar del éxodo masivo de estos años, la patria anda en cada uno de los compatriotas que están en el exterior. Aquí, en los sectores productivos y culturales hay planes, programas concretos, ideas y voluntad para hacerlos realidad en el menor tiempo posible. También la gente capaz de lograrlo. Pero, es indispensable el cambio de régimen. Bajo el actual caminamos diariamente hacia peor.
El Gobierno de Nicolás Maduro, con el visto bueno del apéndice presidencial -el Tribunal Supremo de Justicia- aprobó el presupuesto 2017 sin presentarlo ante la Asamblea Nacional, tal cual lo establecen los artículos 311 y 313 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Es decir, el presidente Maduro dispondrá de los recursos de la Nación sin pasar por el filtro contralor del Parlamento, lo que no es más que un “Madurazo” contra la Asamblea.
Esta acción de Nicolás, es una burla a la voluntad popular y pone al margen la Constitución y los estatutos democráticos que sustentan los organismos hemisféricos (OEA, Mercosur, Unasur, Celac) de los que Venezuela es signataria.
Las declaraciones del mandatario nacional acerca del presupuesto de la Nación, así como la afirmación de que no habrá elecciones porque no son prioridad para el país, suman evidencias claras de que el gobierno venezolano no se está apegando a los valores democráticos ni a los convenios internacionales.
Salvaguardando las distancias y las realidades, estamos hablando de una acción equivalente al Fujimorazo, como fue denominada la disolución del Congreso y la intervención del Poder Judicial por vía de la fuerza que hizo el “dictador” Alberto Fujimori en Perú.
En Venezuela, el Poder Público más legítimo que tiene el país es la Asamblea Nacional, porque es la que proviene de la más reciente elección donde votó el 80% de los venezolanos. Por eso, esta flagrante usurpación de Poderes tiene sus implicaciones y alcanzan dimensiones continentales. Desde el punto de vista internacional, Venezuela está en este momento ganándose su expulsión de Mercosur o al menos una sanción por las acciones del gobierno, también está el riesgo de que se profundice la aplicación de la Carta Democrática de la OEA y esto agravará el panorama económico y la ingobernabilidad en el país.
El neo-despotismo no parece tener ninguna justificación ni razón de ser cuando lo que produce es una inflación descontrolada y empobrecedora que ya sobrepasa el 500%, una contracción económica creciente que este año llega al 10% y un desempleo verdadero de cerca de 25%.
A estas alturas el gobierno debió haber informado cuales son los supuestos macroeconómicos para el año que viene, cuál es la inflación estimada. Difícilmente la tendrá cuando no ha publicado la de este año, primera vez en la historia que pasa eso y somos el único gobierno en el mundo que no informa al respecto.
Este es un régimen profundamente irresponsable, en el pasado han manejado alegremente los recursos y con esta decisión pregunto: ¿Quién llevará el control de los créditos adicionales? ¿Dónde estará publicado el presupuesto? ¿Quién ejercerá las funciones de control?
Ya no se trata de otra violación a la Constitución -como lo han venido haciendo a lo largo de todos estos años- sino de la derogatoria de nuestra Carta Magna, al pretender que la Sala Constitucional sustituya las funciones de la AN. Con esto, el caos fiscal del 2017 está garantizado porque no habrá certeza presupuestaria. Al saltarse las leyes y controles, generan incertidumbre y desorden en la finanza pública. Esto contribuye a la corrupción y a la hiperinflación.
Para terminar de entender la gravedad de que un gobernante se abrogue a si mismo el derecho de decidir unilateralmente que se va gastar, y proceder a hacerlo negándose a rendirle cuentas al país y su Parlamento, es importante precisar que “impuestos” no son solamente los que se recaudan mediante, el Impuesto Sobre las Renta, el IVA y otros tributos y tarifas, sino también los impuestos inflacionarios, que son los que más castigan al pueblo y que se generan al imprimir dinero sin respaldo de manera descontrolada, y sin la debida rendición de cuenta por parte ni del Ejecutivo ni del Banco Central.
Debemos tener claras las asignaturas pendientes con relación a la práctica política, al funcionamiento de los partidos y los fines de la democracia misma. Sin embargo, lo trascendente ahora es la unidad nacional. Puede ser diferenciada pero siempre dinámica, con el objetivo claro. A estos efectos la nación necesita despejar definitivamente las dudas e incertidumbres existentes con relación a sus fuerzas armadas. Se trata de un tema poco claro. El llamado es a la oficialidad creyente en la libertad y en el pluralismo democrático, enemiga de la tiranía y de la corrupción. Tienen la obligación, igual que los civiles, de ayudar a despejar esas dudas relativas a su integridad y consecuencia.
Es hora de actuar...
Exigimos la Libertad
El pasado viernes 14 de octubre, el pueblo de Maracaibo salió masivamente a manifestar su exigencia de libertad para Manuel Rosales a 1 año de su injusto encarcelamiento. Los zulianos con el partido Un Nuevo Tiempo a la vanguardia clamamos por el fin de la persecución política y castigo, no solo contra nuestro líder fundador, sino contra todos los que sufren de la represión por el “delito” de pensar diferente.
A todos los venezolanos se nos ha privado de nuestra libertad en una mayor o menor medida, a los líderes políticos se les encierra en la cárcel, se inhabilitan políticamente o se les mantiene bajo contante amenaza y persecución. Los estudiantes, trabajadores y manifestantes sufren de la más feroz represión por parte de los cuerpos de seguridad, llegando incluso al extremo de ser asesinados, por ejercer su derecho a la protesta.
Este régimen ha llegado al extremo de aprovechar la crisis humanitaria en alimentos, para ejercer un control sobre las acciones y opiniones de los venezolanos, la última prueba de esto se dio en Caracas donde un dirigente oficialista amenazó con “suspender de los CLAP a quienes criticaran al gobierno”. Juegan con el hambre de los venezolanos y pretenden dominarnos a través del estómago.
Es por ello que la lucha por la libertad está encaminada a lograr la liberación de todos los presos políticos, desde Manuel Rosales, Leopoldo López, Antonio Ledezma, hasta los estudiantes, sindicalistas y ciudadanos detenidos por defender la democracia. Sin embargo, esta lucha tiene un objetivo más amplio y es lograr la libertad de todo el pueblo de Venezuela, que se encuentra hoy bajo el yugo del despotismo de Maduro y su séquito.
Nuestra lucha es por un país, con verdadera libertad de expresión, donde los periodistas no teman ir presos por emitir sus opiniones, con libertades económicas, para que los ciudadanos puedan acceder a bienes y servicios con tranquilidad y sean capaces de emprender un negocio productivo, con la certeza que no le será arrebatado.
Los marabinos manifestamos por la libertad física del mejor gobernador que ha tenido este estado, pero también por las libertades violadas a todos los venezolanos. El camino para conquistar estos objetivos pasa porque el próximo 26, 27 y 28 de octubre salgamos todos a estampar nuestra firma y dejar nuestra huella para activar el Referendo Revocatorio @felixmatos77
A todos los venezolanos se nos ha privado de nuestra libertad en una mayor o menor medida, a los líderes políticos se les encierra en la cárcel, se inhabilitan políticamente o se les mantiene bajo contante amenaza y persecución. Los estudiantes, trabajadores y manifestantes sufren de la más feroz represión por parte de los cuerpos de seguridad, llegando incluso al extremo de ser asesinados, por ejercer su derecho a la protesta.
Este régimen ha llegado al extremo de aprovechar la crisis humanitaria en alimentos, para ejercer un control sobre las acciones y opiniones de los venezolanos, la última prueba de esto se dio en Caracas donde un dirigente oficialista amenazó con “suspender de los CLAP a quienes criticaran al gobierno”. Juegan con el hambre de los venezolanos y pretenden dominarnos a través del estómago.
Es por ello que la lucha por la libertad está encaminada a lograr la liberación de todos los presos políticos, desde Manuel Rosales, Leopoldo López, Antonio Ledezma, hasta los estudiantes, sindicalistas y ciudadanos detenidos por defender la democracia. Sin embargo, esta lucha tiene un objetivo más amplio y es lograr la libertad de todo el pueblo de Venezuela, que se encuentra hoy bajo el yugo del despotismo de Maduro y su séquito.
Nuestra lucha es por un país, con verdadera libertad de expresión, donde los periodistas no teman ir presos por emitir sus opiniones, con libertades económicas, para que los ciudadanos puedan acceder a bienes y servicios con tranquilidad y sean capaces de emprender un negocio productivo, con la certeza que no le será arrebatado.
Los marabinos manifestamos por la libertad física del mejor gobernador que ha tenido este estado, pero también por las libertades violadas a todos los venezolanos. El camino para conquistar estos objetivos pasa porque el próximo 26, 27 y 28 de octubre salgamos todos a estampar nuestra firma y dejar nuestra huella para activar el Referendo Revocatorio @felixmatos77
viernes, 7 de octubre de 2016
¿Qué nos Queda?
El gobierno ha decidido cerrar las puertas de una salida democrática para la crisis venezolana. Las inaceptables inconstitucionales y caprichosa condiciones técnicas que pretende imponer el CNE para la recolección del 20 por ciento de las firmas necesarias para activar el referéndum revocatorio, hace muy dificil que se pueda cumplir con la meta, a pesar de que una amplísima mayoría de votantes han manifestado su voluntad de acudir a esta jornada, según revelan todos los estudios de opinión.Ante este escenario nos preguntamos ¿qué nos queda? La Constitución prevé otros mecanismos para cambiar al gobierno a saber, enmienda constitucional, asamblea constituyente y renuncia del presidente, pero la verdad sea dicha, todas dependen de la voluntad del régimen, tal como el propio referéndum revocatorio.
Todo lo cual nos obliga a cuestionarnos, ¿si no existieran estas vías en la constitución tendríamos que quedarnos de brazos cruzados hasta el 2019, viendo como el país se destruye mientras se vence el periodo de Nicolás Maduro? ¡No!. No podemos ni adaptarnos, ni doblegarnos, como sociedad debemos ser “contestones” y ejercer la presión social indispensable para que se produzca un cambio rápido y pacífico de gobierno.
Llegamos al momento en el que la presión social y la desobediencia civil son las únicas alternativas frente a la sumisión, al silencio cómplice y al hecho de que podamos participar en elecciones pero no ganarlas.
Pero eso solo será posible con una enorme masa social dispuesta a manifestar activamente su descontento y su voluntad de cambio.
No tengo dudas, los ciudadanos podemos determinar la dirección del país, así ha sucedido en algunos de los más importantes capítulos de nuestra historia y en muchos de la historia del mundo. La mayoría de las conquistas en materia de derechos y libertades, han sido logradas a través de presión social y desobediencia civil. Nada depende solo de quienes detentan el poder, todos de alguna manera, podemos –y debemos- influir.
No estaremos solos, aparecerán abogados que protegerán a los que decidamos manifestar y desobedecer, periodistas que se negarán a contar la historia oficial y serán la voz de un pueblo que reclama, muchos políticos valientes que acompañarán a esa sociedad civil, e incluso se sumarán quienes habiendo sido afectos al régimen no estarán dispuestos a seguir aceptando las imposiciones y locuras de un gobierno abusador y deslegitimado..
También habrá quienes prefiera bajar la cabeza sin rechistar, quien elegirá seguir creyendo las mentiras que dice el régimen, quienes por su comodidad y falta de valor, escojan mantener un gobierno que solo nos ofrece pobreza, hambre, violencia y corrupción. Pero somos muchas más las personas que sabemos que la sumisión no garantiza la paz social, que renunciar a nuestros derechos ciudadanos no traerá estabilidad, que la guerra nos la declararon hace tiempo. Que si presionamos pacíficamente y desobedecemos ponemos en evidencia la falta de legitimidad de tantas medidas arbitrarias. Y que además, haciéndolo, construiremos juntos, el país con el que todos soñamos.
Dictadura total.....
El chavismo, por la iletrada boca del cucuteño que usurpa la Presidencia del país, informó su decisión de no hacer elecciones: “Aquí no ‘habrán’ elecciones ni revocatorio […] la prioridad no son elecciones, es recuperar la economía…” De esta manera, el régimen tomó la ruta más brutal, la reservada a los dictadores más bárbaros, más ignorantes y menos inteligentes. A los Didi Amínes y Mugabes. Ni Saddam Hussein –que hacía elecciones que siempre ganaba con más de 99% de la votación- ni el mismo Fidel Castro –quien hace elecciones que jamás pierde cada 4 años- se atrevieron a emprender ese peligroso camino de amordazar, reprimir y represar la voluntad de un pueblo con las terribles consecuencias que una maniobra de esa naturaleza conlleva. ¡Ni la férrea dictadura de Alemania Comunista, la de la sangrienta Stasi, se atrevió a impedir elecciones!
El repudio popular es tan formidable, arraigado e irreversible que el chavismo piensa que no puede darse el lujo de que el pueblo hable en las urnas electorales; ni con el más grosero de los fraudes. Su situación de acorralamiento nacional e internacional es tan grave, que sus líderes saben que si salen del poder tendrán que enfrentar a jueces imparciales nacionales y extranjeros por crímenes que van desde la violación de Derechos Humanos, el narcotráfico y el lavado de dinero hasta el patrocinio del terrorismo islamista.
Como el chavismo no merece la comparación con un animal tan noble como el tigre, usaré el símil de un cochino de monte mortalmente herido y acorralado para ilustrar la situación actual de la dictadura venezolana. Un animal feroz, temeroso y sin contemplaciones que lucha por sobrevivir, aunque no existe ni la más mínima probabilidad de que salve su vida. Ya su suerte está echada y es el único resultado que podía derivarse de su conducta, atropellos, desmanes, abusos, crímenes, incapacidad, ineptitud, arrogancia, ignorancia y desatinos. Es el producto que se puede esperar de todo ensayo marxista con el agravante de que estuvo en manos de iletrados muy salvajes y sin escrúpulos. Es lo que tenía que pasar cuando los cobradores de peaje de barrios, martilladores y matraqueros de alcabalas y atracadores motorizados llegan al poder. Una dictadura de psicópatas delincuentes de la más baja ralea jamás podía tener éxito; estaba condenada a su autodestrucción desde su nacimiento.
La impudicia chavista es casi incomprensible para los seres humanos normales, especialmente, para aquellos que crecimos en la democracia. Quizá los jóvenes de menos de 30 años no vean con tanta extrañeza que un gobernante a quien justamente el pueblo en pleno intenta revocar con arreglo a la Constitución, se atreva a vociferar “¡aquí no habrá revocatorio!, ¡aquí no ‘habrán’ elecciones!” (Sí, “habrán”, no se le puede pedir a Nicolás que use correctamente el verbo “haber”).
Y va más allá. Osa sentenciar que el motivo para no hacer elecciones es la crisis económica, tal como ya lo había adelantado Pedro Carreñ
o. ¡Un gobierno que ha creado la peor crisis económica de la historia del país con sus políticas socialistas, corrupción e ineptitud, utiliza su propio fracaso para justificar el bloqueo de unas elecciones indispensables para deponerlo democráticamente! Peor aún, soslaya totalmente el hecho de que hace un mes esa misma dictadura que hoy dice que no hay dinero para elecciones gastó $ 200 millones de los venezolanos en una fracasada Cumbre de los No Alineados; la semana pasada le dio a través de PDVSA un contrato a Wilmer Ruperti por $ 138 millones para pagar la defensa de los #narcosobrinos de la pareja presidencial (que se sepa, Miraflores ya había pagado por medio de CITGO $ 10 millones con dinero de la República para esa misma defensa penal en EEUU) y esta semana envía ayuda humanitaria a Haití. Y es el mismo gobierno que todavía le regala mensualmente $ 500 millones en petróleo a Cuba.
El régimen chavista no solamente ha tomado el medio de la calle declarándose dictadura con el anuncio de eliminar la inmunidad parlamentaria y ahora, eliminando los procesos electorales en Venezuela hasta nuevo aviso; sino que impidiendo la expresión legítima del pueblo que hoy padece miseria, hambre, enfermedades, escasez de comida y medicinas y la hiperinflación más alta de la Tierra con el voto, le está cerrando todos los caminos democráticos y garantizándose tarde o temprano una explosión popular en demanda de los derechos básicos de la población y del derecho a derrocar por cualquier vía a un gobierno que ha violado desde la Constitución y las leyes hasta la moral, arrojando a la más terrible pobreza a un país que tiene con qué ser uno de los más ricos del mundo, tal como se lo exige el artículo 350 constitucional.
Pero quizá sea precisamente este el objetivo de los facinerosos chavistas. En sus retorcidas mentes psicopáticas formadas defalcando cantinas en cuarteles, martillando en alcabalas, y en atracos a bancos y a transeúntes, albergan la esperanza de que con un alzamiento popular podrán justificar el uso de sus armas para, luego de apaciguar la insurgencia disuadiéndola con unos cuántos miles de muertos, salvarse del inexorable destino que les espera y que -desde mi formación cristiana- sinceramente deseo que no sea a manos del pueblo, sino en tribunales imparciales que les respeten sus Derechos Humanos, un privilegio que no tenemos los venezolanos secuestrados por el chavismo.
Porque no quepa duda. Si ya podíamos decir que en Venezuela no hay una dictadura sino el secuestro de toda una población con el objeto de saquear el país sistemática y exhaustivamente hasta sus cimientos, cuando hoy se amordaza y asfixia a ese pueblo negándole expresarse en elecciones se corrobora que los venezolanos somos rehenes de una depravada banda de malhechores psicópatas desesperados por lograr lo imposible: salvarse.
El repudio popular es tan formidable, arraigado e irreversible que el chavismo piensa que no puede darse el lujo de que el pueblo hable en las urnas electorales; ni con el más grosero de los fraudes. Su situación de acorralamiento nacional e internacional es tan grave, que sus líderes saben que si salen del poder tendrán que enfrentar a jueces imparciales nacionales y extranjeros por crímenes que van desde la violación de Derechos Humanos, el narcotráfico y el lavado de dinero hasta el patrocinio del terrorismo islamista.Como el chavismo no merece la comparación con un animal tan noble como el tigre, usaré el símil de un cochino de monte mortalmente herido y acorralado para ilustrar la situación actual de la dictadura venezolana. Un animal feroz, temeroso y sin contemplaciones que lucha por sobrevivir, aunque no existe ni la más mínima probabilidad de que salve su vida. Ya su suerte está echada y es el único resultado que podía derivarse de su conducta, atropellos, desmanes, abusos, crímenes, incapacidad, ineptitud, arrogancia, ignorancia y desatinos. Es el producto que se puede esperar de todo ensayo marxista con el agravante de que estuvo en manos de iletrados muy salvajes y sin escrúpulos. Es lo que tenía que pasar cuando los cobradores de peaje de barrios, martilladores y matraqueros de alcabalas y atracadores motorizados llegan al poder. Una dictadura de psicópatas delincuentes de la más baja ralea jamás podía tener éxito; estaba condenada a su autodestrucción desde su nacimiento.
La impudicia chavista es casi incomprensible para los seres humanos normales, especialmente, para aquellos que crecimos en la democracia. Quizá los jóvenes de menos de 30 años no vean con tanta extrañeza que un gobernante a quien justamente el pueblo en pleno intenta revocar con arreglo a la Constitución, se atreva a vociferar “¡aquí no habrá revocatorio!, ¡aquí no ‘habrán’ elecciones!” (Sí, “habrán”, no se le puede pedir a Nicolás que use correctamente el verbo “haber”).
Y va más allá. Osa sentenciar que el motivo para no hacer elecciones es la crisis económica, tal como ya lo había adelantado Pedro Carreñ
o. ¡Un gobierno que ha creado la peor crisis económica de la historia del país con sus políticas socialistas, corrupción e ineptitud, utiliza su propio fracaso para justificar el bloqueo de unas elecciones indispensables para deponerlo democráticamente! Peor aún, soslaya totalmente el hecho de que hace un mes esa misma dictadura que hoy dice que no hay dinero para elecciones gastó $ 200 millones de los venezolanos en una fracasada Cumbre de los No Alineados; la semana pasada le dio a través de PDVSA un contrato a Wilmer Ruperti por $ 138 millones para pagar la defensa de los #narcosobrinos de la pareja presidencial (que se sepa, Miraflores ya había pagado por medio de CITGO $ 10 millones con dinero de la República para esa misma defensa penal en EEUU) y esta semana envía ayuda humanitaria a Haití. Y es el mismo gobierno que todavía le regala mensualmente $ 500 millones en petróleo a Cuba.
El régimen chavista no solamente ha tomado el medio de la calle declarándose dictadura con el anuncio de eliminar la inmunidad parlamentaria y ahora, eliminando los procesos electorales en Venezuela hasta nuevo aviso; sino que impidiendo la expresión legítima del pueblo que hoy padece miseria, hambre, enfermedades, escasez de comida y medicinas y la hiperinflación más alta de la Tierra con el voto, le está cerrando todos los caminos democráticos y garantizándose tarde o temprano una explosión popular en demanda de los derechos básicos de la población y del derecho a derrocar por cualquier vía a un gobierno que ha violado desde la Constitución y las leyes hasta la moral, arrojando a la más terrible pobreza a un país que tiene con qué ser uno de los más ricos del mundo, tal como se lo exige el artículo 350 constitucional.
Pero quizá sea precisamente este el objetivo de los facinerosos chavistas. En sus retorcidas mentes psicopáticas formadas defalcando cantinas en cuarteles, martillando en alcabalas, y en atracos a bancos y a transeúntes, albergan la esperanza de que con un alzamiento popular podrán justificar el uso de sus armas para, luego de apaciguar la insurgencia disuadiéndola con unos cuántos miles de muertos, salvarse del inexorable destino que les espera y que -desde mi formación cristiana- sinceramente deseo que no sea a manos del pueblo, sino en tribunales imparciales que les respeten sus Derechos Humanos, un privilegio que no tenemos los venezolanos secuestrados por el chavismo.
Porque no quepa duda. Si ya podíamos decir que en Venezuela no hay una dictadura sino el secuestro de toda una población con el objeto de saquear el país sistemática y exhaustivamente hasta sus cimientos, cuando hoy se amordaza y asfixia a ese pueblo negándole expresarse en elecciones se corrobora que los venezolanos somos rehenes de una depravada banda de malhechores psicópatas desesperados por lograr lo imposible: salvarse.
Cola por el PAN
El pan es el alimento de la humanidad por excelencia. Sus orígenes se remontan a la prehistoria asociado con el sedentarismo y al descubrimiento de las propiedades alimenticias de los cereales.Además, al ser un alimento que se podía elaborar durante todo el año (no dependían de que hubiera caza o de que una cosecha hubiera sido buena) pues el almacenamiento del cereal y su conservación era relativamente fácil, era muy venerado. Tanto es así que se han encontrado hornos que datan del año 4.000 AC y que se usaban específicamente para cocer pan.
Egipcios, griegos y romanos hicieron del pan el alimento de sus pueblos, pasando de ser una exquisitez reservada a ciertas élites sociales a convertirse en un producto básico que podía llegar a los más necesitados. En la biblia hay numerosas referencias al pan que lo definen como un elemento espiritual y protagonista y testigo de momentos que marcan de forma indeleble nuestra tradición religiosas. Es decir el pan ha alimentado a los seres humanos desde el inicio de los tiempos y bajo su nombre se cobija la mención generalizada de la alimentación cuando hablamos de “llevar el pan a la mesa”.
Hago esta pequeña referencia histórica como entrada para exponer la lastimosa situación que estamos atravesando sin que haya una explicación coherente para que hoy, en este punto de la historia de nuestro país, los venezolanos nos veamos sometidos al humillante ejercicio de hacer colas para poder adquirir el pan nuestro de cada día.
Desde el 2013 nos comenzó a angustiar el fenómeno del desabastecimiento en Venezuela cuando comenzaron a desaparecer ciertas presentaciones y formatos de los productos de la cesta básica en los anaqueles. Para el 2014 nos comenzó a abrumar la escasez temporal de los rubros básicos que aparecían y desaparecían de los supermercados y abastos, ya para el 2015 la escasez se agudizo y en algunos productos se convirtió en permanente y ya en el año en curso se comienza a hablar de hambre y de casos de desnutrición asociados a la crisis.
Cuando un pueblo se ve obligado a hacer colas para poder comprar pan es porque el hambre está tocando a la puerta.
Según Fedenaga en el 2012 el consumo de carne en nuestro país alcanzó la cifra de 23 kilos por persona y el 50% de ese consumo se producía en el país. En el primer semestre de este tormentoso 2016 las cifras se ubican en 8 kilos de carne por habitante al año.
Antes del año 2012 el estado venezolano llego a importar unos 11.000 millones de dólares en alimentos. Los expertos en la materia estiman que en 2016 las importaciones en este sector no pasaran de 4.500 millones de dólares.
La producción de maíz, arroz, caña de azúcar y café registran caídas drásticas y las hortalizas, que hasta el año pasado se mantenían estables comenzaron a decaer este año por falta de semillas e insumos.
Los voceros del gobierno desde el año 2013 anunciaban que la situación se resolvería en un máximo de dos meses. Hoy finalizando el tercer trimestre del 2016 nos están diciendo que en los próximos seis meses estará resuelta la situación y será vencida la “guerra económica”. Las historias traídas por los pelos que van y vienen, promesas que nunca serán cumplidas, las excusas y los señalamientos a terceros ya no convencen a un pueblo que vive cada día en la calle la crudeza de una crisis que se instaló por las políticas económicas erradas y se ha venido agravando por la obcecada intención de mantenerse en el poder a costa del hambre y la salud de un pueblo.
Ver a mis conciudadanos haciendo cola para comprar el pan me hace recordar al oprimido pueblo ruso, que tras la cortina de hierro comunista se congelaba haciendo colas también para acceder a un mendrugo de pan.
En nuestra Venezuela ya no aplica la máxima de algunos emperadores romanos de “pan y circo para el pueblo”. Sin pan no hay circo que valga
lunes, 12 de octubre de 2015
Amenazan a Manuel Rosales (Si regresa al país, va PRESO)
La fiscal general de Venezuela aseguró el domingo que si el líder opositor Manuel Rosales regresa al país será detenido de inmediato.
"Me parece bien que venga y que le haga frente a la justicia, porque si viene será aprehendido inmediatamente pise el país", dijo Luisa Ortega Díaz en declaraciones difundidas el domingo por el canal venezolano Globovisión.
De acuerdo con la funcionaria judicial, si Rosales regresa a Venezuela se le respetarán sus garantías fundamentales y el debido proceso.
Rosales se marchó al exilio en 2009, alegando que era un perseguido del fallecido presidente Hugo Chávez, pero el jueves pasado anunció que regresará al país los próximos días por pedido de sus partidarios y para apoyar a la alianza de partidos de oposición con miras a un triunfo en los venideros comicios legislativos.
"Después de seis años voy a Venezuela", afirmó Rosales en un mensaje en video transmitido por internet y mostrado en una pantalla gigante durante un acto público de su partido, Un Nuevo Tiempo (UNT), en la capital del estado de Zulia.
"Los invito para que en unos días, el próximo jueves, el próximo jueves 15 de octubre me reciban" en el aeropuerto de Maracaibo, declaró el exgobernador del estado petrolero de Zulia y excandidato presidencial.
Rosales, que perdió ante Chávez en los comicios presidenciales de 2006, se exilió después de que la Fiscalía lo acusara de apropiarse de fondos públicos. Se le concedió asilo en Perú durante el mandato del expresidente Alan García y posteriormente se trasladó a Panamá.
Rosales ha negado los cargos. "Interpol me investigó por dos años y había dicho que mi caso era político", agregó sin dar otros detalles.
Numerosos políticos opositores, líderes sindicales y estudiantes han sido acusados de distintos delitos en los últimos años y han sido encarcelados o han salido al exilio.
Los críticos de Chávez, fallecido por cáncer el 5 de marzo de 2013, y de su sucesor y heredero político, el presidente Nicolás Maduro, han acusado al sistema judicial de Venezuela de actuar en concierto con el gobierno para perseguir a sus adversarios.
Las autoridades venezolanas niegan que existan presos políticos en Venezuela y aseguran que las detenciones y juicios a políticos opositores son simplemente porque violaron las leyes.
En Panamá, Rosales exhortó a los venezolanos a "conquistar el cambio que todos queremos" en los comicios parlamentarios del 6 de diciembre que, según las encuestas, podría perder el oficialismo.
Elecciones del 6D definirán el rumbo del pais
Parece una campaña presidencial, o más bien militar, de aquellas que en el siglo antepasado enfrentaron ejércitos para decidir si España o la independencia, si la república conservadora o la liberal.
Agonía, más que instantes, en que el mejor liderazgo del país, y su mejor pueblo, lograron acumular ganancias y pérdidas para que hoy, en la segunda década del siglo XXI, estemos preparándonos para un choque cívico que, con perdón del pasado, no desmerite ni a los fundadores, ni a sus herederos.
Lo cierto es que, no pasa hora, minuto, segundo en las calles, casas, plazas, universidades y lugares de culto y trabajo en que no se hable de las elecciones parlamentarias del próximo 6 de diciembre, y de que, las esperan con la impaciencia de quien, ya resolvió, que el presente no conduce sino al hundimiento y el futuro a la esperanza.
Hay rabia entre los hombres y mujeres que pasan fugaces a nuestro lado, o de los que se detienen a saludarnos, a preguntarnos, a comentarnos, con ánimos y puños apretados, rechinando, con mezcla del dolor de quienes se sienten burlados y, a la vez, sorprendidos de que ejemplares de la especie puedan ser tan ruines, pero iluminados por el pálpito de que el final pudiera estar cerca, muy cerca.
Lo cual, tampoco es una apuesta de que Maduro, y su camarilla, vayan a dejar el poder por votos más, votos menos, pero si a que quedarían deslegitimados a extremos de que los próximos empellones serían más fáciles.
Lenguaje difícil de comprender por candidatos a diputados angustiados porque los índices de abstención perjudiquen sus opciones y propensos a deslizar entre los electores la idea de que la madre de todas las batallas electorales, es la batalla final.
Pero aun queda noche por recorrer, y batallas por librar, si bien una contundente victoria el 6 de diciembre. permitiría respirar entre los primeros rayos del sol de la mañana.
Frescor imposible para los que están enceguecidos por el odio, el rencor y el resentimiento, y como aquel personaje de Gallegos, solo ven los cielos cubiertos de sangre, sangre, sangre.
Se quedarán con las ganas, porque la decisión de las mayorías civilizadas preocupadas por la reconstrucción del país, es dejarlos ir como llegaron, torvos y ayunos de cualquier amago de cultura, moral y piedad.
Una muestra latinoamericana de los desgarramientos que actualmente deshacen al Medio Oriente, de los enfermos de intolerancia, fanatismo y univocidad, pero condenados a la peor derrota que pueden imaginar: la de la paz y la civilidad.
Aunque, queda mucha rabia por desandar contra un gobierno facineroso y forajido que comete tropelía tras tropelía para darse ánimos y decirle a los suyos, que no teme la peor embestida, que es la que le viene por el lado de la muerte política y moral.
Es, para decirle en breve, la reacción a una provocación, a la provocación y la arrogancia de la pandilla que, por obra y gracia de casualidades, azares y barajos llegó a alzarse con el poder para ejercerlo como una apología al delito, la vileza y la mediocridad.
Son, incluso, un insulto a la fuerza que, al fin y al cabo es una debilidad humana, porque, hacerse el fuerte, echando manos al expediente de arrebatarle el derecho a la libertad de expresión a los ciudadanos, ahogando económicamente a los medios independientes para después comprarlos por intermedio de testaferros genuflexos, y, por último, perseguir a 22 de sus editores porque no se los quiere ver libres, eso, como diría un republicano español de la “Generación del 98”, no es solo una ruindad: es una felonía.
Aves, y de rapiña, de las que se ufanan en devorar sus presas y usarlas como emblema de lo que le puede ocurrir a quienes se niegan a coexistir con modos de gobernar tan oscuros, torcidos, espasmódicos, urticantes, infecciosos, contaminantes, bacteriales y homicidas.
De las que le entran a saco a libertades, derechos, vidas, haciendas, y apiladas por el instinto animal de que dispersas, fuera de la tribu o manada, son incapaces de transpirar el miedo.
Conducidas por las naderías de un vozarrón, de habla copiosa e ininteligible, para el cual, las propias opiniones son órdenes risibles, porque atropellar, abusar, golpear, matar son instintos primarios que se decretan con puros gestos.
Son las reinas del país de los crímenes, donde hoy, en El Guarataro, aparecieron tres cadáveres en un basurero, y ayer otros tres en unos depósitos de Mercal en San Martín, y durante toda la semana, y la otra y la otra en choques no se sabe muy bien si entre policías y ladrones, o policías y policías, o ladrones y ladrones.
Muertos para las estadísticas y las morgues, sin dolientes, porque nadie los reclama, y sorprendidos en cualquiera de los juegos violentos que la revolución les enseñó como indispensables para sobrevivir.
Así como esta ciencia, o arte de las colas, en que los venezolanos llevan dos años zanqueando de puerta en puerta, de esquina en esquina, y de frente en frente, para conseguir un paquete de harina pan, un kilo de arroz, otro de pasta, carne, azúcar, azúcar y, el pasado a mejor vida, papel toalet.
“Es el socialismo” grita Maduro “la sociedad más justa, próspera e igualitaria del mundo y donde todos son pobres en honor a la obediencia al caudillo. La sociedad de los hermanos cubanos y de los hermanos de Corea del Norte. Saludos camarada, Raúl, saludos camarada, Kim Jong-un, o, ¿cómo se llama? ¿cómo camarada Delcy?... Si, es el camarada, Kim Jong-il”.
El socialismo…el modelo económico, político y social inventado por unos burócratas alemanes del siglo XIX, ensayado por otros de Rusia, China y Europa del Este durante el siglo XX y mantenido en el siglo XXI en estado de momificación y congelamiento en Cuba y Corea del Norte, la de los camaradas Raúl y Kim Jong-il o Kim Jong.un.
El sistema donde no se trabaja para vivir, ni se vive para trabajar, sino para pedir, mendigar, a estos dictadores todopoderosos que no se sienten seguros sino cuando, además de las armas, el silencio y las cárceles, someten a los esclavos por hambre.
Lo viven los venezolanos que irán a votar el 6 de diciembre, con unas ganas enormes, es verdad, de dar un paso más en la vía de deshuesar la dictadura, pero también de gritarle al mundo que la abominan, que la rechazan, la condenan y que, si hay que ir a la guerra de los votos, así será.
Es la gran responsabilidad del liderazgo opositor, del representado en la MUD, la Salida, los independientes, de Chúo Torrealba, Henry Ramos, Julio Borges, Capriles, Rosales, Leopoldo López, María Corina, Ledezma, Medina, Mujica, citados, no en orden de preeminencia, sino de recurrencia y responsables de que las llamas de la ira no se apaguen, sino que se agiganten en diciembre hasta arrasar con los caudillos y los caudillitos.
Plaga que tiene también una secuencia regional, como que de aquí se extendió a Nicaragua, Ecuador y Bolivia –y en distinto grado- a Brasil y Argentina y podría ser la causa eficiente de que el subcontinente latinoamericano pierda también otro siglo y pase a sustituir a África como zona más pobre del planeta.
Pero, a menos que, los venezolanos no lleven a las urnas la rabia que les sacude el alma, los argentinos vapuleen a los Kirchner, los bolivianos voten en el referendo contra las aspiraciones de Evo Morales de convertirse en dictador vitalicio, los ecuatorianos hagan otro tanto con Correa y los tribunales brasileños metan en la cárcel a Dilma Rousseff “y sus 40 ladrones”.
Unas ciertas trompetas sobre el fin comienzan a anunciarse en todo el continente y parece que la primera clarinada será la del 6 de diciembre en Venezuela.
Ya lo dijo Víctor Hugo: “No hay nada más poderoso que una idea a la cual le ha llegado la hora”.
martes, 15 de septiembre de 2015
La sentencia contra López, despertó a la comunida internacional
El veredicto contra Leopoldo López fue interpretado como prueba fehaciente de que la justicia ha muerto en Venezuela y para muchos despejó toda duda de que el régimen bolivariano es dictatorial.
Pero la oposición se mostraba cauta el viernes, evitando dar señales que pudieran ser tildadas de violentas y optando más bien por transmitir un claro mensaje al gobernante Nicolás Maduro: Venezuela se lo va a cobrar en las elecciones de diciembre.
Se trata de un mensaje que fue transmitido por el propio López, quien tras ser recluido nuevamente en una celda de dos metros de largo por dos de ancho, envió una carta que fue leída en la tarde del viernes por su esposa, Lilian Tintori.
“Para que Venezuela salga adelante, debemos cambiar el sistema […] debemos quitar del poder a la élite corrupta que nos gobierna”, dijo López, quien fue sentenciado el jueves a 13 años y nueve meses de prisión tras ser declarado culpable de instigación pública, asociación para delinquir y daños a la propiedad.
“El 6 de diciembre tenemos una excelente oportunidad para avanzar en esta dirección. Ese día, con irreverencia, con revire democrático, salgamos con todas nuestras fuerzas a votar y a defender, en todos y cada uno de los centros electorales, la voluntad de cambio que de manera arrolladora la inmensa mayoría de los venezolanos vamos a expresar en las urnas”, agregó López, máximo líder del partido Voluntad Popular.
Posteriormente, Voluntad Popular emitió un comunicado en el que afirmó que López convocaba a una marcha el 19 de septiembre pero insistió en que ésta sería realizada “bajo estricta disciplina no violenta”.
Con la declaración, López unió su voz a un coro de pronunciamientos provenientes de distintos sectores de la frágil unidad opositora que intentan canalizar el malestar provocado por la sentencia hacia una participación masiva en las venideras elecciones parlamentarias.
Y el pronunciamiento de López podría ayudar a reducir las fisuras dentro de la oposición creadas por dos visiones diferentes sobre cómo luchar contra el impopular régimen bolivariano: los que se concentran en competir electoralmente contra el chavismo y los que piensan en que los marxistas revolucionarios que gobiernan Venezuela no pueden ser sacados del poder por la vía de los votos.
López encabezaba el segundo bando y su arresto, y su posterior enjuiciamiento por la justicia chavista, provino luego de que en febrero del 2014 convocara a los venezolanos a salir a protestar contra Maduro.
El planteamiento de López da un espaldarazo a los preparativos de la oposición para ganar abrumadoramente las cruciales elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, en momentos en que la popularidad del chavismo está en los niveles más bajos de su historia.
El secretario ejecutivo de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús “Chuo” Torrealba, había advertido que esos bajos niveles de popularidad, con las encuestas dándoles a la oposición una ventaja de más de 25 puntos porcentuales, está llevando al gobierno a buscar formas de suspender las elecciones.
“No vamos a caer en la trampa que el gobierno nos quiere montar de la violencia. No vamos a generar caos. Nosotros debemos actuar con mucha inteligencia, con la inteligencia que nos caracteriza, y vamos a seguir la lucha sin caer en la trampa de la provocación y la violencia que a ellos les conviene para suspender las elecciones y crear en el país un estado de excepción”, dijo Torrealba tras conocerse el dictamen.
“La Mesa de la Unidad Democrática [organización paraguas de la oposición] ratifica su rechazo a esta sentencia y vamos a proseguir en la lucha sin violencia, nosotros somos enemigos de la violencia, nosotros agotamos todas las instancias constitucionales. Aún cuando sabemos que los poderes públicos se encuentran secuestrados, es a través del proceso democrático como se va a salir de un régimen que cada día se hunde más en su injusticia”, refirió Jesús Torrealba.
La sentencia contra López, dictada por la jueza chavista Susana Barreiros, fue rechazada alrededor del mundo y fue vista como una nueva manifestación de que en Venezuela no existe la independencia de poderes.
“El chavismo se robó a Venezuela (Boliburgueses) y condenan a Leopoldo, qué infamia!”, escribió en su cuenta en Twitter el ex presidente colombiano Álvaro Uribe, mientras en Estados Unidos varios legisladores solicitaron una nueva ronda de sanciones contra el gobierno de Venezuela.
En España, el secretario ejecutivo de Relaciones Internacionales del Partido Popular, José Ramón García Hernández, calificó la sentencia como “despropósito judicial y una farsa política” por parte de la justicia venezolana.
“No se le ha permitido la defensa a Leopoldo López ni ha habido una sentencia proporcionada, que es una de las bases en las que debe apoyarse cualquier democracia (...) este proceso ha rayado lo inverosímil, lo increíble, y muestra a las claras la deriva hacia ningún lugar del régimen de Maduro”, manifestó García.
Las cortes bolivarianas han sido duramente criticadas en los últimos tiempos por una serie de organismos internacionales, incluyendo el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que declaró que la detención de López había sido ilegal.
El consejo emitió ese pronunciamiento pese a que el régimen chavista envió representantes para tratar de convencer a sus miembros de que el dirigente era una amenaza para la sociedad venezolana.
Pero tras revisar las pruebas presentadas, el organismo de la ONU determinó que el régimen no había demostrado nada y que la detención había sido arbitraria.
El caso recibió similares pronunciamientos de entidades como Amnistía Internacional y la ONG Human Rights Watch.
“El gobierno utilizó el poder judicial para intimidar y procesar selectivamente a líderes políticos, de la sociedad civil, de los sindicatos, y del sector privado que son críticos de las políticas y de las acciones del gobierno”, resaltó el Departamento de Estado en su último informe anual sobre los derechos humanos.
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