jueves, 24 de abril de 2014

La Ofensiva Económica

El país vive una elevada inflación, cifrada en 50% anual, la mayor del mundo, una situación de desabastecimiento de bienes que según el BCV alcanza 21%, lo que quiere decir que de cada cien productos faltan más de 20, y una escasez pronunciada de dólares a pesar de altos precios petroleros, lo que ha llevado al paralelo hasta las nubes.

Estos son los síntomas de la crisis. La crisis que sufre Venezuela tiene cuatro ámbitos: el fiscal, el monetario, el cambiario y el petrolero. Pocas veces en la historia de Venezuela estos elementos se habían conjugado para condicionar la coyuntura económica y el curso previsible de la economía.

La situación fiscal se caracteriza por un déficit del sector público que, al ser imposible de financiar por vías ordinarias, se ha tenido que cubrir con impresión de dinero por parte del BCV. Cuando un banco central recurre a la creación artificial de dinero para dárselo al Gobierno para que financie el gasto público, se está abriendo el camino hacia la inflación y la devaluación de la moneda. Desde el punto de vista monetario, existe claramente un exceso de liquidez y las tasas de interés son tan bajas que castigan al ahorrista e incentivan el crédito y el consumo. Ahorrar en Venezuela carece de sentido por la elevada inflación.

En lo relativo a la situación cambiaria, Venezuela está al borde de una crisis de balanza de pagos en la medida en que el BCV ha venido perdiendo reservas internacionales a razón de US$ 850 millones mensuales a lo largo de 2013, hecho este que ha secado la liquidez internacional del instituto emisor. Ello ha restringido la liquidación de las divisas a las empresas y ha propiciado el mercado negro del dólar.

La producción petrolera está cayendo, Pdvsa está altamente endeudada y las exportaciones de petróleo que generan caja son cada vez menores. De cada cien barriles exportados, Pdvsa deja de cobrar 30, bien porque hay que pagarle a China o porque se subsidia a Cuba y demás países de Petrocaribe. El asunto clave de esto es la falta de dólares, y esto no se puede corregir a corto plazo debido a que lo único que Venezuela exporta es petróleo y la producción ha venido declinando por la falta de inversión y porque Pdvsa se ha convertido en la sucursal de un partido político.

Con un discurso cargado de falsas esperanzas, sin medidas concretas, Nicolás Maduro dijo que la nueva “ofensiva económica” va satisfacer las necesidades fundamentales de Venezuela porque a través de esta se dará “un gran salto económico” que integrará a todas la fuerzas de la Nación.

“A través de esta ofensiva vamos a satisfacer las necesidades fundamentales del país y vamos a dar un nuevo y gran salto económico y de integración de todas las fuerzas de la nación”. El primer mandatario reiteró su llamado a todos los empresarios a participar en la “nueva ofensiva” de abastecimiento, crecimiento y precios justos. “He venido a convocarlos a ustedes, empresarios de la patria, a que se incorporen a esta ofensiva económica, a que retomemos la iniciativa de trabajo” Ya veremos mas expropiaciones y desde luego empresas cerradas....

Esto de "La Ofensiva Económica" no es mas que un vil engaño, ya que al acelerarse la inflación el Gobierno busca sobre quién descargar la responsabilidad de una política económica claramente inconsistente que nos ha traído hasta este estado calamitoso que padecemos los venezolanos de a pie que no tenemos, ni consiguimos para cubrir sus necesidades básicas y de ñapa se viene un aumento en el transporte publico....

No al Adoctrinamiento

El régimen cubano y sus mandaderos de Venezuela no han desperdiciado oportunidad para tratar de imponer por todos los medios el “Proyecto Venecuba”, “Plan de la Patria” o el “Paquetazo”, como suelen llamarlo en los predios populares. Pero, más allá de lo que se piensa, es bastante ambicioso, porque abarca el ámbito económico, lo social, lo político, lo militar, lo institucional, lo geopolítico, lo territorial, lo mediático, cultural e ideológico. Nos ocuparemos con este escrito de este componente último, dado a los avances de la élite de poder de la Habana y Miraflores, por tratar de implantar como sea la ideología totalitaria, con medidas concretas en el campo de la formación educativa de nuestros niños y adolescentes. No obstante, es bueno ratificarlo, el “megaproyecto” en sí, tiene un claro perfil holístico, sistémico o de conjunto.

Con este “Paquetazo ideológico” en el campo educativo se estarían “socializando” a nuestras generaciones del presente y del futuro, como los “hombres nuevos” del pensamiento único, adoradores (culto a la personalidad) de Fidel y Chávez. De supuestos próceres libertarios de ese trasnochado “totalitarismo nacionalista”, “antiimperialista” y “militarista”. En sustitución de la verdad histórica, en manos de los genuinos héroes de la Patria “libre”, “independiente” y “soberana”; representados por Bolívar, Sucre o Miranda. O porque la realidad trágica enrostra, que hoy Venezuela es más dependiente que nunca de una fuerza extranjera como la cubana, cuya intromisión interna raya en la desvergüenza ante los nacionales y el mundo entero.

De lograr sus deleznables propósitos de dominación y esclavitud sobre los ciudadanos, el “aparato ideológico del Estado totalitario” (con las instituciones a su servicio, el poder cultural y poder mediático) configurarían a su favor todo el andamiaje de “valores”, “creencias” y “representaciones” del paradigma cubano, aun con su secuela de fracasos a cuesta. “Institucionalizarían” la realidad a su manera, sus concepciones, estilos de vida, pensamiento único e intereses de grupos. Las escuelas, liceos, universidades, sindicatos, gremios, partidos políticos, asociaciones y medios de comunicación pasarían a formar parte de ese arsenal de adoctrinamiento ideológico. Esta nueva forma de dominación haría trizas el pensamiento plural, los valores y principios de libertad y democráticos. Esta modalidad de neo-esclavitud nos conduciría al atraso, al rezago científico-cultural, a la miseria, a mayor pobreza, a la ruina y a la desesperanza.

Los promotores de esta “ideología perversa” seguirían (como ahora lo hacen) falsificando la realidad y ocultando la verdad de las cosas. Bajo el manto de la oscuridad quedarían los crímenes, torturas y atropellos contra los estudiantes y ciudadanos disidentes o, contra todos los que protestan en las calles de Venezuela. Y se ocultaría con mentiras y manipulaciones la escasez, los altos precios, la inseguridad, el desempleo, la corrupción, el derroche “saudita” y la entrega del país al régimen criminal cubano. ¡No a la ideologización procubana de la educación y de toda la sociedad venezolana! ¡Nadie se rinde!

jueves, 3 de abril de 2014

El pajarito es Rebelión

 Nicolás Maduro, el líder autoritario de Venezuela, está rodeado de pajaritos. Un "pajarito chiquitico" le silbó una vez y él creyó que era el espíritu del fallecido Hugo Chávez. Aquí está el video en que habla de esa milagrosa aparición. (http://bit.ly/KeBY0c)

 Pero, además, Maduro está rodeado de otros pajaritos, azules –los de Twitter- que le están haciendo la vida imposible. Aunque tenga su cuenta abierta @NicolasMaduro odia Twitter. Le ha llamado a Twitter "esas máquinas imbéciles", según nos recordó hace poco el historiador Enrique Krauze. Maduro censura brutalmente los medios tradicionales de comunicación -TV, radio, diarios- pero con las redes sociales y la internet no puede. "Autorizo a las Fuerzas Armadas a responder a los twiteros" ordenó Maduro hace poco.

Ahora espero que no sea con balas. Dice que no mata ni reprime pero, con un clic, aparecen cientos de videos en YouTube.com que lo contradicen. Es la rebelión del pajarito ó como lo describió el New York Times, "la globalización del desafío". Censurar la prensa y tratar de que el mundo no se entere de los abusos del poder en Venezuela es inmaduro y estúpido.

Por otro lado "Hay que asumir la idea de que hay 3 mil millones de personas en el planeta con cámaras de televisión en sus manos", me dijo en una reciente entrevista el profesor Jeff Jarvis, el gurú del periodismo del futuro. "Este es un momento muy interesante para reinventar la televisión."

Es cierto. Como periodista no puedo competir contra miles de testigos de las rebeliones en Caracas y Kiev. Así que, lejos de rechazar todo el material que suben a la internet y las redes sociales, hay que aceptarlo, identificarlo, verificarlo, ponerlo en perspectiva y destacar lo que es relevante. Esa es parte de nuestra nueva labor periodística. Pero eso no lo entiende Maduro, quien se formó con las ortodoxias y abusos del propio Chávez.

Lo que pasa es que Maduro todavía gobierna y reprime a la antigüita. Denuncia como "fascistas" a quienes se oponen a su régimen totalitario pero Maduro no se da cuenta que se parece tanto al dictador Augusto Pinochet cuando ordena a sus milicos y a la Guardia Nacional detener, torturar y matar a los estudiantes.

Digámoslo con absoluta claridad: los colectivos (Tupamaros) y la Guardia Nacional no podrían haber disparado contra los manifestantes en el último mes y medio sin la autorización tácita del comandante en jefe, Nicolás Maduro. Justificando sus brutales acciones, Maduro dijo en una entrevista con Christiane Amanpour de CNN que en Estados Unidos, como en Venezuela, no se permitiría un movimiento que buscara derrocar al presidente. Pero en Estados Unidos no podría estar en el poder un presidente que manda matar estudiantes. En Venezuela sí.

 Ningún demócrata –ninguno- puede apoyar o promover un golpe de estado. Y, por lo tanto, una salida democrática al régimen de Maduro no está a la vista. El Artículo 350 de la constitución bolivariana claramente establece que "el pueblo desconocerá cualquier autoridad que… menoscabe los derechos humanos." Pero la Asamblea, controlada por chavistas, no va a sacar a Maduro del poder. Hoy Maduro perdería un referéndum revocatorio pero la ley no lo prevé hasta el 2015.
Las protestas en las calles no pueden seguir aguantando tantos muertos. Por eso en un editorial el diario español El País dijo que "las protestas podrán irse extinguiendo por la represión y el cansancio. Pero es solo cuestión de tiempo que vuelvan a rebrotar y con más fuerza."

Es posible que Maduro caiga por su propio peso -por sus muertos y por su obvia incapacidad para manejar el país- y que sean los propios chavistas quienes le pongan la zancadilla. Pero, tarde o temprano se irá: no puede ser presidente alguien que mata a sus propios jóvenes...